martes, 19 de octubre de 2010

Sacudones del octubre morado

Ya era hora

No es mi costumbre subirme al coche del ganador; la verdad es que siempre tuve un gran respeto por Mario Vargas Llosa, pero no es de mis escritores favoritos. Sólo he leido dos obras suyas y cuando se lanzó para presidente yo tenía siete años, así que poco recuerdo. Pero siendo nuestro escritor por excelencia y habiendo tenido una trayectoria repleta de reconocimientos y éxito, me extrañaba que no pudiese alcanzar lo que otros escritores ya ostentaban: un premio Nobel de literatura. Un premio que ya tenía en su palmarés su eterno amigo y rival, Gabriel García Márquez y que ahora el arequipeño, que en algún momento perdió las elecciones ante un tal Alberto Fujimori (lo que demuestra, una vez más, lo idiotas que somos los peruanos), levanta con el orgullo y la sobriedad de un campeón.

Infinidad de reportajes, notas periodísticas, documentales y primeras planas, demuestran lo importante de esta premiación, no sólo para el escritor, sino para todo el pueblo peruano, que una vez más se puede sentir orgulloso de algo. Pero a quien envío mis humildes felicitaciones y sobre todo mis agradecimientos, es a Vargas Llosa. Este tipo de reconocimientos abre las puertas a nuevas visiones foráneas sobre nuestra literatura y, si algún día, tengo el nivel y la valentía para publicar novelas y meterme de lleno en el mundo de la literatura, tendré más oportunidades de las que hubiese tenido antes del 7 de Octubre de este año. Fecha que será recordada como la más importante de la historia literaria peruana. Gracias, escribidor.

La verdadera unidad nacional

Podemos discrepar mucho con Chile, podemos rivalizar en lo que sea, fútbol, gastronomía, licores, exportaciones, lo que sea. Pero hay cosas que de hasta los rivales podemos aprender. La semana que pasó, el país sureño dio una lección de algo que en el Perú a veces parece haberse extinguido, hablo de unidad. No quiero pensar en que una desgracia como la de Copiapó tendría que pasar en el Perú para demostrar que somos unidos o que de hecho no lo somos; pero en cosas mínimas se nota que en nuestra patria cada uno tira para su lado. Sin embargo, cuando el mundo se paralizó, viendo cómo un valiente grupo de rescatistas se adentró 700 metros bajo tierra para sacar, uno a uno, a los mineros atrapados, Chile daba, sin querer, lecciones de organización, calma y sobre todo unión.

El sólo hecho de que el presidente Piñera estuviera presente de principio a fin, es una muestra de que el secreto de los Chilenos no es tanto su "adelanto" tecnológico, o su habilidad para los negocios, sino más bien su capacidad de ir todos en una sola dirección. Hablando específicamente de los mineros, fue realmente conmovedor verlos salir, mientras su familiares miraban con cierta incredulidad a sus vivos seres queridos. Al final, operación exitosa y un hito en la historia del rescate chileno, que de seguro celebrará estas fechas como festivas. Felicitaciones, Chile.

El eterno 70%

No sé si será mi impresión, pero la ONPE me tiene hinchado con su setenta y pico %, que parece eterno; ¿cuándo se supone que, por lo menos, llegarán al 80?, no lo sabemos, lo cierto es que llueven las especulaciones sobre trafas y demás artimañas que pondrían en peligro la legitimidad del escrutinio, que por ahora gana con justicia Susana Villarán. No sé cómo termine esto, pero gane quien gane será una vergüenza mundial, o quizás entremos al record Guinness como la oficina electoral más demorona de la historia. Todo un logro, bravo.

Pusimos la otra mejilla

Fieles a las creencias cristianas, los aficionados volvimos a confiar en nuestros hijos pródigos. Aquellos que alguna vez nos fallaron, pero que prometieron no volver a hacerlo, comprometerse en un proceso serio, al lado de un profesional de primer nivel como Markarián, lo que incrementaba nuestras, de por sí, escasas poisibilidades de llegar al mundial de Brasil. Bueno pues, nos volvieron a fallar, los nombres ya están confirmados, el odiado Reimond Manco, el casi retirado John Galliquio y el reincidente Jefferson Farfán, son los tres inculpados por los sucesos extra-deportivos que tuvieron lugar en Panamá, la noche después de la derrota peruana. En buen cristiano, esos tres mentecatos se mandaron la mansa juerga en un casino de la ciudad, que por supuesto no sólo tenía maquinitas tragamonedas, sino también unas cuantas galifardas dispuestas a ofrecer sus bienes naturales a cambio de lo a que a ellos les sobra, dinero.

Este acto demuestra la "importancia" que los jugadores le dan a la blanquirroja y lo equivocados que estamos todos al pensar que la historia daría un giro después del escándalo del Golf Los Inkas. Los tres jugadores han sido expulsados de manera indefinida e inmediata de la selección, por órdenes del 'mago'. En diversos blogs y foros hay opiniones que apoyan y no, esta severa medida, sobre todo por el valor futbolístico de Farfán, quien fue el mejor de nuestra escuadra en estos cuatro amistosos; y algunos defendiendo la juventud e innegable talento de Manco (sorry Galliquio, sólo 'Chemo' te defendió). Particularmente pienso que si un jugador no está comprometido al 100% con el equipo, simplemente no debe estar en la selección. Algunos piden sólo multas, pues les cuento que una multa no le hace nada a alguien que gana más plata de la que él mismo piensa. La sanción de Markarián, para mí es ejemplar, pero conociéndolo me da la impresión que dejará que las cosas se enfríen y esperará a que, por lo menos, los implicados pidan disculpas públicas, ¿serán capaces?, por el momento Farfán no ha dicho ni "pio" y Manco parece cada vez más chibolo,  no por su carita, sino por lo estúpido que se comporta ante cámaras. Creo que cuando era "jotita" era más maduro. Los hinchas tenemos una ventaja, sólo tenemos dos mejillas.

Pacto con las ánimas

Una vez más, estuve a punto de irme de este mundo; ayer desperté con unos dolores horrorosos y terminé en el Casimiro Ulloa, siendo examinado por diversos doctores y enfermeras que parecían incapaces de dar con mis males; de vez en cuando iba al baño a vomitar lo que no comí (porque no había comido nada), en ese mismo baño, con el que me encotré con Dios hace unos meses, pues ahora adivinen a quién vi, sí pues, al diablo. Resulta que estaba conversando con Dios en algún lugar del parnaso, entonces alguien le informó sobre mis males; la deidad "bondadosa" le dijo: "este gusano ya me hartó, Satán, encárgate pues, no seas malito, dale su buen susto para que se deje de huevadas ...", ni corto ni perezoso, el diablo llegó al baño y se puso ante mí, nuevamente detrás de aquel espejo, como lo hizo Dios ese día. Cuando lo vi quedé impactado, pero me dijo "no te asustes, sólo vine a asustarte".

Luego de un buen rato cuestionándome sobre mi manera de vivir, y harto de mis apologías; el diablo (que al final no fue tan malo), me hizo prometer que a partir de ese momento me cuidaría, que tendría un orden alimenticio, y que dejaría de hacer cosas que me hicieran daño. Me dijo, además, que a la primera que demuestre que la vida me importa poco, regresaría por mí sin esperar a que me dé alguna enfermedad: "total, para algo existen los ataques al corazón". Bueno, mucha atención, porque el sabio de la cola tridente me dio una lista de personas cercanas a mí que estarían siguiendo, de una u otra forma, los mismos pasos, no sé si le estoy faltando la palabra a Satán, pero cumplo con publicar la lista que mencionó, quizás algo mal estén haciendo o sólo deban cuidarse un poco:

Ernesto Nalvarte (sin discusión).
Malvado Dylan (quizás por no pagar derechos de nombre).
Karina Pasco (no tengo idea de lo que estés haciendo).
Angélica Mejía (sigo pensando porqué dijo "cercana" contigo).
Gonzalo Sotomayor (suave tío).
Andrea Jhong (ah, caray).
Andrea Fonseca (lo sabía).
Walter Fonseca (desahuévate).
Carolina Aguilar (ay, Luciana).
Sonia Ruljancic (ya pues, tía, abúrrete de estar en la lista, el diablo ya no sabe qué hacer contigo).
Pepe Cavero R. (te dije, cámbiate de equipo).

Bueno, esa es la lista, no me dijo que les iba a jalar las patas ni que los iba a matar, tampoco me dijo que sean malas personas, sólo me dio a entender que deben de tener cuidado con lo que hacen, así que, cumplí, quizás los esté salvando a costa de mi propio bienestar, así que considérenme un héroe. Por ahora descansaré mis cálculos, esperando a que este post haya servido para distenderse un poco. Si están asustados les recomiendo echar un vistazo a las recomendaciones que hago sobre el blog, están a la derecha, como parafraseando algo sobre mí mismo, o sea ... no lo lean. A cuidarse nomás.

jueves, 30 de septiembre de 2010

Lecciones de política

Lo que dejó la campaña municipal

Para nadie es un secreto que soy un ignorante en casi todas las materias, siendo la política la más lejana a mis casuales sinapsis; de modo que les recomiendo no esperen encontrar en este post un análisis concienzudo de los hechos que están por cambiar, sea para bien o para mal, el rumbo de nuestras regiones y municipalidades. Hecha la advertencia, prosigo.

Dado que una de las principales funciones de la política es enseñarnos, y digo esto por el precepto básico de que los líderes deben enseñar con el ejemplo, he recopilado, desde mi humilde percepción, lo más interesante que podemos aprender de esta campaña que (¡GRACIAS A DIOS!) se nos va.

Lección N° 1: No hables con extraños

Creo que esto es lo primero que uno podría aprender. Las campañas municipales estarían mucho mejor elaboradas si no contaran con la presencia de extrañas alimañas, que ensucian con sus famas las buenas costumbres y reputaciones de algunos candidatos. Personajillos como Cataño, Barrón y Humala son algunos ejemplos. Ya saben, si se quieren lanzar alguna vez como candidatos no la caguen y como diría Doña Florinda, no se junten con esa chusma (si quieren pueden hacer la de Quico).

Lección N° 2: Deja la soberbia

Si algo nos ha enseñado "Lulú" es que la soberbia no lleva a nada. La cosa se le complicó cuando ya se creía fija en el sillón municipal. Arrollando llegó la "tía regia" y miren ustedes, se le voltió la torta al PPC. ¿A llorar al río?, no sé porqué tengo la impresión de que al final Lourdes "dará la vuelta", creo que los poderes superiores y las manos negras jugarán a su favor el domingo, pero queda claro entonces que uno no se debe de dormir en sus laureles. Y, con todo cariño "Lulú", no es la primera vez que te pasa, no jodas.

Lección N° 3: Aprende a leer

Hasta ahora me parece increíble que se haya despilfarrado tanto dinero por no haber leído una miserable, y además conocida, estipulación. Para ser alcalde de una municipalidad, TIENES QUE VIVIR EN ESE DISTRITO; es tan sencillo, pero tan sencillo, que hasta mi mascota lo entendería con un corto entrenamiento (Connie, si quieres mear en esa casa, tienes que vivir en esa casa). No dudo de la preparación académica del señor Alex Kouri, pero quizás por tantos años en la política se le borró el cassette, con todo y 2 + 2. Mal.

Lección N° 4: Aprende a hablar (y a escribir)

Salvo las dos candidatas más fuertes, la oratoria de esta campaña ha dejado mucho que desear; empezando por los periodistas y surcando los, supuestamente, impenetrables dominios sintácticos de los candidatos. Errores como "haiga" (aunque creo que la RAE ya lo aceptó, no le quedó de otra), "estuvistes" y expresiones tautológicas como "guerra sucia", estuvieron a la orden del día. Para elegir un candidato, el criterio de la propiedad y la cultura resulta una verdadera quimera por estos lares. Ayayay ...

Lección N° 5: Da buenos regalos de campaña

Si eres candidato y piensas que los electores pensarán en ti este domingo sólo porque les regalaste media galleta GN estás EQUIVOCADO. Ese es el caso de algunas campañas, las cuales se valen de recursos conformistas como el de regalar miserias a la gente, miseria acompañada de un volante con la horrorosa cara del candidato y el eslogan arribita "vota por mí". ¿Qué es esto?, ¿una fiesta infantil?, vieja, si me estás leyendo, devuélvele su pollo al payaso ese que quiere que votemos por él; ¿qué?, ¿el almuerzo de hoy?, me quedó chico pues.

Lección N° 6: La publicidad siempre será buena

Hay candidatos que no van a ganar, así de simple, uno de ellos es el "tío alegre", Gonzalo Alegría; pero si una lección nos dejó tan disparatado personaje es que la publicidad siempre será bienvenida. Lo ven todavía rondando en los programas de espectáculos y de medio día, bailando o cantando, siempre luciendo esa sonrisa tan contagiosa pero que aún no es capaz de convencernos de su buena intención para con los limeños. Lo vimos hace poco también en plena plaza mayor, vestido del increíble Hulk; algunos pensarán que está botando su plata, pero no, el tío de a pocos se hace conocido y no me sorprendería verlo candidateando para el congreso, próximas elecciones municipales y, quién sabe, hasta podría disputar una presidencia. Me darán la razón, ¿o no se acuerdan del puesto de la "tía regia" en las pasadas elecciones?

Lección N° 7: No huirle a los detractores

No hay que ser un analista político para darse cuenta que uno de los peores errores de "Lulú" fue no hacer caso a las invitaciones de Jaime Bayly. Dicha negativa creó el ambiente propicio para que el agudo periodista y escritor desarrollara más de una anticampaña que favoreció, así él diga lo contrario, a la Villarán. A Bayly nunca hay que tenerlo como enemigo, sino que lo diga mi tío Tongo.

Y finalmente,

Lección N° 8: ¿Cómo meternos la alcaldía por el poto y salir vivos?

Creo que nadie está a favor del chuponeo, pero, ¡cómo nos gusta el morbo!, cuando Bayly difundió el "potoaudio" algo se quebró, hubo un "crack", y ahora las encuestas nos dicen cuál fue la parte favorecida. Lo cierto es que el acto de meternos la alcaldía por el poto resultaría muy doloroso; digo, si consideramos que una "alcaldía" es el conjunto de muchas cosas. Tendríamos que considerar el físico del municipio de Lima, un edificio vetusto y amplio de muchas toneladas, eso va a doler, ¡auch!, de sólo imaginarlo. Y si pensamos en que esa "alcaldía" a la que se refería "Lulú" es la principal de la capital, entonces consideremos también todos los demás municipios, el de Miraflores, el de San Miguel, el de La Victoria, el de Ate, ¡EL DE LURIGANCHO!, pero qué sadismo más grande, todo eso no cabe por el poto de nadie; ni en películas porno he visto agujeros tan amplios como para que quepa toda una alcaldía, pero bueno, habrá que esperar a ver si "Lulú" nos enseña cómo hacerlo, esa sería la última lección (de su vida).

Como reflexión para el domingo que se avecina sólo me queda decir: que gane la que mejor haga las cosas para Lima. Confieso que acabo de decidir votar viciado, no por seguir la palangana de los que odian la política, sino porque de verdad las propuestas no convencen y el circo parece no acabarse aún faltando tan poquito para el cotejo electoral, lo que demuestra la poca seriedad de los candidatos. Bueno, yo soy sobrado pues, mi voto vale (y mi poto también), así que no se lo daré a nadie, estoy pensando más bien en qué dibujar.

Por el momento gana la idea de Gokú haciendo el Kame Hame Ha, pero acepto propuestas.

(Imagen: Cortesía de "El Otorongo")

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Entre Marte y Venus (Parte VIII) - El amor antes del amor

El síndrome de Dawson

Debo confesar que he estado viendo por enésima vez "Dawson's Creek", como ya muchos de ustedes sabrán la serie trata básicamente de cuatro adolescentes que juntos van madurando viviendo distintas experiencias, el personaje principal, Dawson, resulta el típico chico interesante e indeciso, poseedor de la amistad de Joey (nadie mejor que Katie Holmes para el personaje), quien se siente naturalmente atraída por Dawson. Ambos siempre han sido amigos, al punto de que Joey a veces esperaba a Dawson en su habitación (hmmm) y juntos pasaban mucho tiempo hablando o haciendo cualquier cosa. A medida que las hormonas fueron haciendo su chamba Joey se siente enamorada de su mejor amigo, pero éste, sin compasión, la chotea. Si siguieron la serie hasta su final verán que ambos tuvieron amagos de relación, pero nunca llegó a funcionar correctamente, porque Dawson nunca vio en Joey más de lo que una amiga le pudiera ofrecer. Pasado el tiempo el personaje de Joshua Jackson (go Ducks, go), Pacey, fue el que tomó partida y conquistó finalmente a la bella Joey. Chau Dawson, ¿ganó o perdió?, obvio que perdió. Se quedó sin chica y sin amistad, y lo más seguro (aunque creo que en la serie no se da hincapié al tema) es que también haya perdido la amistad de Pacey. Y es que yo creo que ambas cosas no se deben de juntar.

Una de las cosas más difíciles de aceptar al terminar una relación sentimental es que ya nada será como antes. De alguna manera se puede intentar tener una relación amical saludable, quizás algo que se asemeje a aquellos tiempos en los que ella y tú eran uña y mugre, se contaban todo y pasaban tiempo juntos sin aburrirse o sentirse asfixiados. Pero bueno, cuando sucede, sucede, y a aceptar.

Y sucede más que todo cuando pasas años de tu vida haciéndote un amigo inseparable de aquella chica a la que veías siempre como una hermana, con la que te ibas al cine sin preocuparte de lo que pensara la gente, con la que te metías en tu cuarto sin que tus padres pensaran que algo "hardcore" estaría ahí pasando, luces apagadas y sólo risas, chismes, secretos, confesiones, todo menos atracción. Pero de repente un flash lo cambia todo, empiezas a sentir celos de que salga con otros chicos, empiezas a extrañarla demasiado y aquí viene lo peor, un día de esos descubres que tiene unos ojos tan bellos como dos gotas de agua de luna y, si miras más abajo, verás cómo han crecido esos pechos sin que te dieras cuenta. Uy, se va, y ahora ves que detrás de toda esa amistad había aún más motivos para sentirte atraído. Ella por su parte está extrañada de tus actitudes y ante su incredulidad no faltará una amiga que le dirá "creo que le gustas", "noooooo, somos patazas", responderá tu gran amiga sin pensarlo, y sin sospechar que se acaba de despertar en ella un interés diferente. ¿Se confunden las cosas?, así lo suelen llamar: "confusión". Atrevidamente y parafraseando un concepto genial iniciado por Páez, yo lo llamo "el amor antes del amor".

Un sentimiento extraño es el que comienzas a sentir a partir de ahora por esa chica, y aquí vienen las opciones:

a) No te corresponde porque prefiere tener un amigo sufrido antes que un amor insufrible.
b) Te corresponde y con eso se acabó la amistad pura que tenían.

Enfoquémonos en la opción "b", porque la "a" es la más sana y la menos dañina (créanme). Si ella corresponde a tus inquietudes entonces estamos hablando de suplencia total, se reemplaza un amor, que no se sabe si existe o no, por una amistad que de hecho existía. Se la juegan y les puede ir bien como les puede ir mal. Digamos que si les va bien durarán unos cuantos años contando la historia una y mil veces en reuniones, y es que suena tan lindo: "éramos amigos, nos contábamos todo, fue mi 'paño de lágrimas', mi 'hombro para llorar', hasta que descubrimos que nos gustábamos y así empezamos", las caras de las amigas soñadoras no se hacen esperar, y de hecho la historia es como para utilizarla en una peli taquillera, como tantas que hay, ¿no?

Sin embargo, y como cualquier relación, todo eso se puede terminar y quedarían tan sólo las sombras de un pasado que no perdona, uno cree poder manejarlo y empiezan los acuerdos: "si algún día terminamos no hay que dejar de ser amigos", suena muy bien, así que se acepta. Pero vas a ver qué jodido es, y vaya que es jodido retomar una amistad que se quedó suplida en el tiempo, que ya olvidó sus preceptos básicos. Ahora ya sabes cosas que antes no sabías, ahora has creado anticuerpos. Ahora no puedes estar en tu cuarto con ella, con las luces apagadas, porque sabes en qué puede terminar (algunos esperan el momento).

Ahora, hay algo que es cierto, y es que en el infinito océano de las posibilidades bueno es estar en buen barco y observar todo con tranquilidad: a veces sí nace un amor verdadero a partir de una amistad bien cimentada. En estos casos yo siempre me inclinaré por decir la verdad, me parecería hipócrita tener a una amiga por la cual me muero, y que además me cuente sus salidas con otros tipos mientras yo por dentro me quemo de furia. Ante una situación así razono de la siguiente manera: "¿qué prefieres?, ¿una amiga que amas o una enemiga olvidable?", gana lo segundo, pero con la oculta posibilidad de que ella te acepte y que las cosas puedan funcionar, pero de no funcionar volvemos a lo mismo, ¿dónde quedará el amor antes del amor?

Particularmente llevo una buena relación con mis ex's, pero hasta ahora no he llegado al punto de recuperar tan siquiera un 50% de la amistad anterior; si bien es cierto siempre será positivo que no todas te terminen odiando, ten en cuenta que al arriesgarte con una chica perderás automáticamente la amistad, y quien te diga lo contrario miente, nada volverá a ser como antes, jamás, se intente lo que se intente. El amor antes del amor es la parte perdida de la vida, es lo que dejamos atrás para vivir cosas nuevas, diferentes y de hecho satisfactorias, pero recuerda, habrá reemplazos automáticos.

Como conclusión para salvarnos del "síndrome de Dawson", primero: no esperen a que te digan "eres como mi hermano" para mandarte, eso sería recontra jodido. O segundo, mejor no se compliquen la vida y mándense a chicas de las que no son tan amigos.

Si no conocen a nadie regularmente ... sean bienvenidos a mi club. Pueden llamarme "Dawson".

martes, 24 de agosto de 2010

Marca "Bencho"

Comienzo a entender

Después de una interesante tertulia que abarcó las postrimerías del último sábado y los comienzos del domigo (mejor no les digo dónde acabó todo, bueno, no querrían saberlo), estuve pensando en las posibilidades de profesionalizar mis aficiones. Ok, me pueden decir que en este país es más complicado, yo les digo que nada en el mundo es simple, todo tiene un nivel relativo de complejidad, lo más fácil no es, necesariamente, fácil, por ejemplo estudiar una carrera y hacerte exitoso no es fácil, debes de sacrificar hartas cosas, pasar gran parte de tu vida leyendo y analizando textos que de repente no te son tan digeribles como 'El principito', pero que sabes que son parte de tu preparación y que es parte del sacrificio que te llevará al éxito. Luego consigues una chamba y con un título bajo el brazo la espera no será en vano, pero será. Otro sacrificio más a la lista, y peor aún si es que para escalar más alto tienes que hacer una maestría que no sólo es costosa sino que además requerirá de todas tus atenciones en el tiempo que te quede. Querrás hacer más horas de las 24 normales, querrás alargar todo, esencialmente tus tiempos libres, para poder dormir. Pero eso te hará exitoso, no hay dudas de que es un camino que uno podría elegir con la mayor seguridad de que conduce al beneficio económico y moral de alcanzar tus objetivos.

Sin embargo concluí que debo empezar, por lo menos a pensar, en hacer de mis pasiones una carrera. No puedo mentirme (y tampoco quiero que lo hagan), sin un rótulo tan prestigioso como el de "licenciado en ..." pocas son mis posibilidades de lograrlo, pero mientras construyo mi propia suerte (deberán saber que hoy estuve viendo por segunda vez la secuela de Batman, "El caballero de la noche", gracias 'Dos Caras') con un trabajo decente, podría empezar a ver con nuevas luces este mundo de la Blogosfera. Sé que podría estar cometiendo un grave error al comunicarlo abiertamente aquí, ya que según las abuelitas los deseos no se dicen, sino no se cumplen. Pero han sido tres factores, a parte que el del último sábado, los que me han impulsado a pensar que de verdad esto puede tirar hacia adelante.

Adios 'HP' ('Hincha Peruano', por si aca)

Como algunos de ustedes saben tuve un mes y medio de fama con Hincha Peruano, una página web (red social, para ser exactos) dedicada a la cobertura del fútbol local, dándole prioridad a las impresiones del hincha común y silvestre. En ese ciber espacio escribí artículos, posteé noticias y hasta me di el lujo de exponer mi no muy agraciada humanidad en los monitores, gracias a la magia de Youtube. El viernes le dije adios al proyecto, las razones creo que están demás mencionarlas, MENTIRA!!! no fui debidamente valorado en esa página, y de ahí que comience a pensar en algo mucho más grande. Por ello se han iniciado algunas negociaciones que podrían terminar por situar a este humilde blog (y quizás a algunos más de mi autoría) en una página de mucho más llegada, obvio que no cambiaría para nada la esencia (sería siempre yo, JE), pero al menos abarcaríamos más sectores y de hecho habría diversifación. Esperemos. Por el momento sigo siendo el under blogger que todos conocen.

El fabricante de mentiras

Para ganarme la vida y tener para los sanguchones de la noche, he comenzado a apoyar a incautos estudiantes en sus tesis de titulación. ¿Dije "incautos"?, es que eso pensaba aquella primera vez en la que Claudia me llamó. Yo estaba en la combi, regresando a casa, cuando de pronto sonó el timbrar de mi celular, era un número desconocido. Era Claudia, una amiga de una amiga, quien me pedía que por favor la ayudara con una tesis. Haciendo memoria de mis épocas universitarias recordé que uno de los mayores temores al finalizar la carrera era tener que gastar un chupo de plata para conseguir bachilleratos, o títulos. Por eso los que se encargan de asesorar tesis no escatiman en cobrar cifras alucinantes (S/. 100.00 la hora, en promedio) por sus fríos servicios. En vista de que yo no me siento tan capacitado y que además se trataba de la amiga de una amiga decidí ser buenito con Claudia, le dije que sólo le cobraría 50 luquitas la hora por redactar y contribuir con su importante trabajo. Obvio que casi me manda a la mismísima, así que rebajé mis aspiraciones económicas al subsuelo, de verdad necesitaba la plata, más aún porque al día siguiente habría partido y no tenía ni para comprarme la entrada. Debo confesar que sentí una mezcla extraña de amargura y vergüenza al aceptar la escueta propuesta de Claudia, pero al final pensé "¡A NADA!" y miré con optimismo el asunto. Pasada la tormenta puedo decir que no sólo me sentí muy a gusto trabajando junto a ellas, la verdad es que aprendí diversas cosas, como por ejemplo lo que es "Marca País" y "Valor de marca"; créanme, ahora soy todo un experto. Gracias a eso concluí que cada cosa que haces tiene un valor, una marca registrada, independientemente si tienes o no aceptación, y ese es más o menos el tema al que se orienta este post.

Gastón Acurio, por ejemplo, tuvo éxito en sus innovaciones, supo hacia dónde dirigirlas, y para ya no hacer de este post un post sacado de una página de Marketing volveré a lo mío: (here i go ...) Además de todo lo dicho debo decir que me sentí absolutamente atraído por ambas chicas. No sé si el blog sea el lugar para decirlo, pero el recibimiento de Gina, esa primera vez que fui a su casa, fue simplemente genial (aunque lo más probable es que ella no se haya dado cuenta). Y fueron muchas las veces que quise interrumpir la habitual seriedad de Claudia para decirle lo mucho que me encanta su cabello. Dios, ¡qué cabello!, pero bueno, demostré también ser un profesional a carta cabal, a pesar de las muchas distracciones que tenía a mi lado nunca me desconcentré de mi trabajo y lo cumplí con responsabilidad y eficacia. Quedaron contentas conmigo y eso de hecho estimula. Siempre es bueno saberse útil para algo que no sólo sea poner chapas a gente desconocida o hacer 5 secos seguidos con cerveza al polo.

"Tócame, que soy realidad"

La escasa pero existente fama que me ha dado escribir estos blogs también ha sido un factor que me ha impulsado a decidir fortalecer la afición de escribir. Siempre es bueno que alguien a quien no ves casi nunca te diga, el día que te vea, que le pareció bueno uno que otro post. Me sucedió en Marzo, cuando Angélica, una vieja amiga de primeros ciclos universitarios, dijo ser una seguidora fiel de este blog, comentándome sobre algunos post que le parecieron interesantes. O sea, es súper reconfortante saber que alguien te lee y más cuando lo hace gente con la que tienes poco contacto. Gracias a este blog he conocido también algunos amigos nuevos, nacionales y extranjeros; por ejemplo cuando escribí sobre Soda Stereo una comunidad boliviana de fans soderos me mandó un e-mail pidiéndome que grabe el concierto, lástima que no permitieron llevar cámaras (aunque igual no tengo cámara JA!), pero imagino que ya lo deben de tener (la misma banda sacó su CD-DVD de la gira, por cierto, ¿cómo seguirá Cerati?). Hay también una colombiana que hace rato no postea comentarios pero que en muchos post's fue la única que lo hacía, o sea... ¿un poquito de fama internacional?, increíble. Eso da a entender que lo que escribo no sólo puede caerle bien a alguien que goza de mi misma realidad, sino también en lugares totalmente diferentes como Colombia, país que de hecho es una parada obligada para futuros viajes. 

Como ven, hay razones, ahora lo que hay son intenciones, todo dependerá de cómo vayan los acuerdos y los caminos a elegir, ahora no me queda más que agradecer a las personas que me han abierto los ojos, ustedes saben quiénes son, lástima que esto no sea como el face, como para etiquetarlos je. Gracias, y veremos si la marca "Bencho" nos da algunos beneficios, para que ya no tengamos que negar tragos a las lindas chicas bajo un "Eclipse" (sorry, tenía que decirlo, JA)

jueves, 12 de agosto de 2010

Un ángel en la ciudad

Este post será breve, y es que no pensaba escribir hoy de no ser por el contraste del que acabo de ser testigo. Ustedes saben que los seres humanos somos expertos en hacernos problemas por las huevas, maximizamos lo mínimo y dramatizamos los cotidiano; lo hacemos novela de inmediato y entonces nos sumergimos en la más profunda necedad, "pobre de mí, me dijo que ya no quiere estar conmigo", "pobre de mí, no me llama", "pobre de mí, no consigo chamba", etc. Aquel que ve las cosas un poco más frías es el que suele quedar como el antipático, como el huevón que no sabe comprender el insufrible dolor que las "víctimas" estamos experimentando. El que te dice "déjala y sé feliz" jamás entenderá que "amamos a esa persona con todas nuestras fuerzas" que "daríamos nuestra vida por ella". Simplemente no sabe pues, es un idiota insensible y fue un absoluto error haberle contado el problema. No da soluciones, sólo nos caga más de lo que estamos, entonces lo dejamos y seguimos creando novelas a partir de nuestros pequeños e ínfimos cuentos.

Pero, ¿qué tan grande pueden ser nuestros problemas?

Mientras caminaba por una calle miraflorina pasé por una escuela, de donde salían chicos con rostro raro y extraño caminar. Sus padres los sostenían de la mano con devoción, mientras una profesora en la puerta despedía a los alumnos y a sus progenitores con una sonrisa de esas que contagian. Me contagió de inmediato y sonreí, sonreí y me quedé parado, de pronto me olvidé del frío y seguí observando cómo esos chicos salían uno a uno de esa escuela, por la curiosidad (también podemos llamarlo "afán de chisme") que supuestamente me dieron como don, alcé un poco la mirada y vi el nombre de la escuela, el cual denotaba el a veces bello adjetivo "especial".

Entonces comprendí que mis problemas son simplemente una mierda.

lunes, 2 de agosto de 2010

Mi primera pelea

Entre la inteligencia y la cobardía

Y ahí estaba yo, con las piernas tembleques pero con la cara bien hacia arriba, como si tratase de alcanzar la vista de un ovni imaginario. Al frente, mi rival, el chico más alto y adusto del salón. Mi campo de batalla era el pequeño patio de mi colegio. ¿El pecado?, haberle dicho "burro" delante de todos presumiendo de mis altas notas y confesar además que me gustaba la misma chica que a él. Tenía siete años y no me pregunten cómo demonios recuerdo tantos detalles (se pueden topar con mi habilidad para mentir). Mi rival era un poco más "viejo", tenía nueve, es decir, dos repitencias, un par de cicatrices en los brazos, una familia llena de problemas y una fama demoledora de pegalón. Mi fama era la del "chico tranquilo" del salón, un nerd asolapado con aires de galancete, soñador empedernido, hacedor de cartas amorosas sin destinatario y eterno engreído de los maestros.

A nuestro alrededor había cerca de diez alumnos entre chicos y chicas gritando el clásico clamor popular: "¡BRONCA!, ¡BRONCA!", mientras que por dentro sentía el temor de un desenlace fatal. El rival empezó a jugarme a la boquilla, dictando una serie de improperios, muchos de ellos desconocidos para mí hasta entonces; de repente sentía que me estaba enseñando y ya desde pequeño sentía una extraña admiración por todo aquel que me enseñara cosas. Cuál habrá sido mi cara de atención que el tipo se quedó sorprendido, quería que le responda algo que no estaba en mi vocabulario, simplemente yo no podía, no sabía qué decirle, todo lo que sabía era que tenía que sobrevivir y que para eso es bueno aprender. Al no hallar las respuestas que esperaba mi rival de ese entonces atinó a dar el primer paso al contacto físico, un empujón que por poco me manda a la puerta del colegio. No sé cómo pero no me caí, sólo trastabillé y enseguida me erguí, trataba de no quitarle la mirada fija en sus ojos desorbitados. Esto enardeció aún más su mancillado orgullo y es que el tipo era un pésimo alumno pero a nadie le gusta que le digan "burro" y menos delante de casi cuarenta muchachitos ávidos de burlarse. Entonces siguió la boquilla y empezó a recriminarme las buenas calificaciones diciendo que era un patero, que en el colegio todos sabían que mi madre era amiga de todos los profesores y que no me haga el chévere por destacar bajo esas condiciones. Yo seguí sin responder, sólo escuchaba su procaz lenguaje y empezaba a entender sus frustraciones.

Luego de un silencio de casi tres minutos uno de sus más leales compinches le 'ordenó' que me pegara de una vez, y entonces soltó su primer zarpazo; el blanco fue mi abultado abdomen y ante la incertidumbre de todos sólo atiné a dar un pequeño suspiro de dolor, tomar mi boca estomacal con la mano izquierda y volver a erguirme como si nada hubiera pasado. Claro, me dolía como el orto, pero me tenía que aguantar si quería sobrevivir. Al ver que su golpe no dio el resultado esperado volvió a usar su venenosa lengua, esta vez hablando de su amor platónico, el cual coincidentemente era también el mío. Al mencionarla pude ver un brillo especial que brotaba en sus ojos, comenzaba a darme cuenta de que el tipo realmente la amaba, a la manera de un niño, pero la amaba, y que yo, con mi registro invicto, con mi libreta sin jalados, con mi familia sólida, y con mi mejor labia, estaba sin querer interponiéndome en su camino. En el fondo no éramos tan distintos, de ahí que nos gustara la misma chiquilla. Entonces le dije algo, finalmente: "ya no la quiero, te la regalo". Tan desatinada habría sido mi frase que el tipo se puso rojo, aún más de lo que estaba, y sus ojos empezaban a desorbitarse más, me di cuenta que la había regado; mi rival estaba molesto, iracundo y casi fuera de control.

Entonces empecé a sentir miedo, quería que algún profesor me defendiera, que alguna maestra intercediera, que mi mamá llegara rápido para que evite lo que estaba a punto de pasarme, pero me encontré muy solo, tan solo que hasta frío sentí. Mi rival en cambio contaba con el apoyo del morbo coloquial, aquellos que querían ver sangre en el patio, ojos morados al día siguiente y pasar la historia de grado a grado, de generación en generación. Entonces se me vino encima; me tomó del cuello y me estampó soberano puñetazo, al caerme intenté nuevamente levantarme pero el tipo no me dejó, y se me lanzó. Pensaba que era mi fin, imaginaba las caras en mi funeral, a mi madre llorando, a mi padre sin poder creerlo y a mis amigos festejando. Mi única esperanza era que mi rival se equivocara, que hiciera una mala maniobra y me dejara unos centímetros para poder pararme y emprender una veloz carrera hacia la seguridad de mi casa, felizmente sucedió algo parecido. Y es que con tanto alboroto el tipo había roto una parte "delicada" de su pantalón, entonces vi ahí mi salvación. Tomé el borde de la grieta y estiré la tela con todas mis fuerzas hasta romper toda la parte superior de su prenda escolar, mientras él intentaba seguir dándome puñetes que para mí buena suerte por lo general acababan en el piso o en mis orejas. Finalmente el rival se había quedado prácticamente en calzoncillos mientras mis compañeros ya no sabían de qué manera reírse. El tipo no se percató hasta que sintió un friecito entre sus piernas, entonces miró hacia sus extremidades inferiores y vio la desnudez que hasta entonces sólo veía en su intimidad. Si estaba rojo por la colera su coloración volvió a cambiar, ahora el color era medio azulino; él se paró, trató de armarse el pantalón pero era inútil, estaba totalmente destruído. Me miró con un odio único, mientras yo me iba parando nuevamente, insisto, como si nada hubiera pasado. Tenía unos rasguños y un par de moretones, la estampa de su puño en mi mejilla izquierda y las orejas tan coloradas como las de un campesino escocés. Pero nuevamente lo miré a los ojos, y nuevamente con admiración. El tipo se fue corriendo, nada dolorido pero sí avergonzado, yo me quedé recontra dolorido pero la vergüenza era toda suya. Al final la escena fue la siguiente: él corriendo al baño a esperar que todos se fueran y yo parado, viendo cómo se iba. ¿Ganador?, los chicos empezaron a corear mi nombre, pero yo no esbocé ninguna sonrisa, para mí nadie había ganado, porque me salvé de una paliza, y porque mi rival me había dado enseñanzas y a cambio le hice pasar el bochorno de su vida.

Al día siguiente, en secreto, tomé el pantalón que me sobraba (mi madre, sabia, me compraba siempre dos), no le quedaría exacto, pero al menos los auxiliares no lo joderían por llevar pantalón de buzo. Me acerqué a él esa mañana y le di la bolsa con el pantalón, me quedó mirando y no me dijo nada. Me fuí a mi sitio. A la salida me interceptó en la puerta, ya tenía puesto el pantalón; después de un largo silencio me dijo: "gracias" - a lo que respondí: "gracias a ti". No tardó en cuestionar el agradecimiento que yo había dado, entonces le dije lo que pensaba: "es que me enseñaste que no siempre los más fuertes ganan las peleas".

El "burro" del salón hoy en día es un micro-empresario exitoso, el primer puesto del salón hoy escribe sobre su primera pelea en un Blog.

miércoles, 28 de julio de 2010

Que no se hinche el hincha

¿Podrán los hinchas peruanos llegar a un mundial?

Mucho se habla de los factores tácticos y técnicos que necesita nuestra selección para clasificar a algún mundial, el tema es delicado pero aquí todos sabemos y nos creemos técnicos súper-dotados, proponemos oncenas, debatimos permanencias y concluímos enfrentamientos: "con este equipo ganamos", y si no se da de inmediato dejamos la faceta de DT para concentrarnos en la de periodista deportivo, comenzamos a cuestionar el trabajo del entrenador y el compromiso de algunos jugadores y de pronto nos vemos sumergidos en un mar de dudas... en fin. ¡Y ni qué decir de nuestra faceta de jugadores!, cuando algún delantero falla un gol, de inmediato decimos "era para que la coloque con borde interno", y no faltará quien diga, "estás loco, era para que le pegue un 'taponazo'". Mucho se habla también del factor prensa, decimos que los periodistas no están a la altura, ponemos en tela de juicio su credibilidad y objetividad, y hasta queremos que muchos de ellos cierren de una vez su locuaz bocota.

Sergio Markarián llegó hace unos días y desde antes de su llegada diversos medios ya especulaban el once que sería la base de su equipo para la Copa América que se nos viene. O sea, el DT todavía no había comprado el pasaje a Lima pero ya todos sabíamos el equipo que convocaría, si eso no es meternos en lo que no nos incumbe entonces díganme, ¿qué lo es?

El tema que me impulsa a escribir este post es el comportamiento de los hinchas hacia los procesos; y es que desde hace varias temporadas la desesperación, el inmediatismo, cortoplacismo y sobre todo la impertinencia han sido los ribetes de aquellos que nos hacemos llamar "hinchas", dícese de los seguidores acérrimos cuya función es alentar al equipo de su preferencia. Pero lejos de alentar lo que hemos estado haciendo es desconcentrar y desorientar procesos. Seguramente alguien me dirá que los hinchas no tienen tanto poder como para desacreditar toda una diligencia político-deportiva. Les pido por favor que no se subestimen.

Nuestro círculo pelotero funciona así: Demanda de hinchas - Enfoque de la prensa - Respuesta de jugadores - Cuerpo Técnico - Dirigencia. Cuando alguna de las partes tiene una respuesta no deseada vuelve todo a su origen, es decir, a la Demanda de hinchas. Los hinchas somos los que decidimos qué dirá la prensa, ya que la prensa está a merced de nosotros, si no venden diarios, no escuchamos sus emisoras, no vemos sus programas o no clickeamos su portal se van al tacho, ellos tienen que poner prácticamente lo que nosotros queremos; y por lo general a nosotros nos encanta el morbo. Preferimos leer que Manco se casó con una modelo que le sacó los cuernos antes que saber a qué equipo se va a fin de año. Nos importa más que dice el 'Chemo' Ruíz de los videos de su Dorita, antes que saber si hizo algo bueno en su club. Nos importa saber si Roberto Martínez regresó con Gisela antes que saber si hizo algo bueno por las bases menores del club que dice amar... ETC.

Entonces volvamos al círculo, cuando la prensa da énfasis al morbo del hincha de inmediato hay una respuesta de los futbolistas, implicados o no, siendo por lo general respuestas negativas. Comienzan los resentimientos, se habla entonces de prensa amarillista y sensacionalista, se cierran las puertas del estadio y PUM! estalló la bomba: "DT DE LA SELECCION PERUANA DECIDE CORTAR CONTACTO CON LA PRENSA" - "En una actitud soberbia, impositiva e injusta el DT de la selección peruana de fútbol cerró las puertas a los periodistas, para que no nos acerquemos a las instalaciones..."; Oh, sí, qué injusticia! entonces el hincha opina y el círculo vuelve nuevamente a su origen.

Pero bueno fuera que la participación de la hinchada termine ahí, el desatino del hincha peruano se transmite de manera más directa y eficaz en los estadios. Lima debe ser la plaza más accequible para los equipos extranjeros y no sólo por un tema de calidad del equipo, sino también por la presión casi nula que existe para la visita. Al principio todo anda bien, el himno nacional (a veces cantado espontáneamente), las camisetas, las banderas, las caras pintadas, los cánticos, etc. Pero eso debe durar, mmm, no me he puesto a medir, pero calculo que serán en promedio 10 minutos. El resto del tiempo, salvo un gol peruano o un gol rival, el estadio es casi un inmenso velorio; todos nos sentamos tranquilos a apreciar el juego, con una frialdad impresionante. Ah! pero cuando las cosas empiezan a salir mal, comenzamos a insultar: "¡Pizarro maricón, conchetumare, si te vas a cuidar las piernas no vengas hijo de puta!" - "¡Paolín maricón de mierda, desahuévate!", "¡Farfán, cachudo de mierda, gracias por firmar a mi hijo!" - "'Chorri', retírate fracasado!"; entre otras joyitas. Con sus respectivas excepciones (y es que para toda regla las hay), el hincha peruano es un hincha resultadista, si la selección gana acude a los estadios, alienta, se ríe, grita, se emociona, canta, baila, etc. Si la selección va mal, o no van al estadio, o si van lo hacen sólo para insultar. Es cierto que hay una desesperación generalizada por los últimos y repetidos fracasos en los procesos, pero hay que aclarar algo, se necesita un CONSENSO NACIONAL si queremos que Perú vaya a un mundial.

Ahora miremos esto con optimismo, no tenemos un universo de jugadores muy grande, pero otras selecciones tampoco, la de Chile, por ejemplo, la de Ecuador quizás, aunque esta selección no fue al último mundial pero vaya que están mejor que nosotros. Ni siquiera Paraguay, aquel duro equipo que casi nunca falta a los mundiales tiene un universo de jugadores tan grande, tiene sólo lo justo y un poquito más, en base a eso se hace un trabajo serio y se consigue el objetivo. Pero díganme, ¿cuándo han visto vacío el Defensores del Chaco?, o ¿cuándo han visto que aquel mítico estadio guaraní no albergue miles de hinchas cantando a una sola voz?, sin embargo quiero insistir con Chile porque de los sudamericanos que han ido a la última justa creo que es el menos lejano a la selección peruana. La federación chilena contrató a Marcelo Bielsa para cumplir un PROCESO. El costo fue realmente de locos, un gran sector de la prensa e hinchas se opusieron, pero la decisión estaba tomada y el proceso se iba a respetar. Chile empezó la eliminatoria perdiendo ante Argentina en Buenos Aires, y nadie dijo nada. Le ganó a Perú en la segunda fecha y todo normal. Pero luego vino la primera caída dura de la selección mapochina; fue ante Paraguay en el mismo Estadio Nacional de Santiago, el resultado fue de 3 a 0; se habló mucho de los errores de Bielsa, se habló del rendimiento de algunos jugadores, se habló también de las virtudes del rival, pero he aquí el detalle, NADIE, absolutamente NADIE cuestionó la continuidad del entrenador argentino. Luego perdieron ante Brasil también en casa (y también por goleada) y nadie puso en tela de juicio el proceso. Los resultados que siguieron ya se saben, Chile le ganó a los rivales directos, llámese Perú, Bolivia, Venezuela, Ecuador y Colombia, dejándolos sin opciones, al final el resultado fue el esperado y 'la roja' fue a Sudáfrica, causando una grata impresión.

La pregunta es, ¿somos capaces los hinchas peruanos de tener esa misma paciencia que tuvieron los chilenos?, hagan un poco de memoria y díganme qué equipo quedó en el último lugar para las eliminatorias de Japón - Corea 2002. Sí pues, fueron los chilenos. En el siguiente proceso (Alemania 2006) quedaron un poco mejor, aunque no consiguieron el objetivo. Para Sudáfrica se planificó un proceso serio y sin interrupciones, no habría cambios de técnico, se respetaría el plan y funcionó. ¿Acaso durante ese tiempo se crearon de la nada jugadores súper dotados técnica y tácticamente?, para nada, la generación actual del fútbol chileno es más que terrenal, no consta de jugadores fantásticos, simplemente se trata de deportistas altamente disciplinados, y con eso, señores, se consiguen también los objetivos.

Conclusión: Técnico capaz + Equipo capaz + Proceso ininterrumpido = Altas probabilidades de cumplir los objetivos. ¿Tenemos equipo?, yo creo que sí, hay jugadores muy capaces tanto en el medio local como en el extranjero, incluso algunas nuevas apariciones seleccionables, aunque eso ya también sería meterme en una chamba que no es mía. Pero de lo que no debemos dudar es de la calidad de nuestro DT. Sergio Markarián es un entrenador experimentado, capaz y además muy serio, siendo tal vez esa la razón por la cual tiene fama de "renunciante", considerando que en Latinoamérica son muy pocos los clubes o federaciones que tienen parámetros basados en la seriedad. Manuel Burga debe de olvidarse de sus fantasmas y, como se diría en el argot criollo, "hacerse una", respetando como se debe el proceso del 'mago'. Con la sapiencia del uruguayo y su capacidad para armar planteles competitivos me atrevería a decir que daremos más pelea que en los últimos dos procesos, donde fuimos un verdadero fiasco. La federación ya demostró una vez que puede respetar procesos, lo hizo con 'Chemo' Del Solar, el problema es que no hubo ni capacidad por parte del comando técnico, ni compromiso por parte de los jugadores. Pero dudo mucho que Perú se haya quedado sin mundial los últimos 12 años por falta de calidad.

Como ven, los hinchas también somos parte de esto, influímos mucho más de lo que pueda alguno pensar; tenemos voz y voto aunque a veces parecieria que nadie nos oye, somos casi un poder más, aceptemos esa responsabilidad y seamos tan serios como queremos que sea el proceso. Sólo de esa manera podremos contribuír al consenso que necesitamos. Olvidémonos por un tiempo de los que se tienen que ir, y pensemos más bien en lo que podemos construír juntos. Vayamos al estadio, alentemos, si hay que carajear a un jugador hagámoslo, pero con respeto y siempre con la intención de verlo levantarse. Si hay que criticar hagámoslo, pero siempre con el deseo de formar, y no deformar. Perder no quiere decir fracasar, uno se puede levantar y seguir luchando. Los hinchas debemos comprender eso, debemos sabernos motores de nuestro equipo. Sólo así los jugadores que vienen del extranjero se morirán por jugar por sus colores, porque además de lo que eso significa en sus carreras tendrán en nuestro país el ambiente más agradable para jugar con la inspiración que siempre nos ha caracterizado. Cuando Perú llegue a 'Brasil 2014' se verán los resultados.

Nosotros, los hinchas, tenemos la última palabra.