lunes, 2 de mayo de 2011

La igualdad no siempre es buena

Aunque suene bonito ...

¿Quién en su vida no ha sido presa de la envidia?, una sensación que no habría de avergonzarnos en absoluto, ya que nace desde nuestra propia naturaleza humana. Aquel que diga que nunca envidió y que nunca deseó el mal, miente y hoy no voy a mentir.

Recuerdo que de niño envidiaba a mis vecinos cuando sus padres les compraban buenos juguetes o videojuegos de última generación. Poco tiempo después, pasado el desmesurado esfuerzo de mis padres, los "emparejaba" y ya no tenía que envidiar. Pero en ese trayecto varias sensaciones pasaban por mi mente. La primera (y es porque no me considero una "mala persona") era la alegría; al fin y al cabo eran mis amigos y siempre les deseé lo mejor. Sin embargo, el ambiente se opacaba cuando tenía que rogarles para que me presten, tan sólo por un momento, aquel deseado objeto que mis manos no podían poseer con su arrogante frecuencia. Entonces me absorbía mi natural lado oscuro y deseaba con todas mis fuerzas un barrio más "igual", donde todos los niños tengamos las mismas cosas, o simplemente tengamos NADA.

De esa manera nadie podría presumir ante otros, nadie podría decir "no te presto", nadie podría decir "mira lo que papi me regaló por navidad". Todos jugaríamos con chapitas aplastadas por los camiones, con botellas vacías o con una pelota parchada. Todos seríamos, finalmente, iguales. Sin embargo ese resulta ser un deseo repleto de egoísmo, como el de aquel que no puede conquistar a una bella mujer y la tilda de fácil o como el de aquel que no puede alcanzar una manzana situada en lo alto de un árbol y la cataloga de podrida. Una medida facilista en la que muchos caemos para cosas sencillas. De pronto llega la razón y nos hace ver que estábamos en el error; sí, cuando se trata de cosas simples podemos corregir. Podemos pedirle disculpas a ese amigo al que le deseamos el mal, o en todo caso resarcirnos con algún buen detalle a su favor, lo mismo con aquella fémina que maldijimos sólo porque no se fijó en nosotros.

Lamentablemente, para cosas de mucha importancia, desear esta suerte de "igualdad negativa" puede convertirse en un mal irreparable.

Que un político como Ollanta Humala diga que quiere un Perú "igual", y hable de "inclusión social" con tanta ligereza, es cosa seria. Ya no se está hablando de cosas simples y remediables, sino de situaciones que podrían definir el futuro de millones de personas, de una nación entera. Es cierto, hay personas que viven del esfuerzo de los más necesitados, lucrando con el sudor de otros y dando a cambio miserias que no justifican el más mínimo sufrimiento. Pero meter a todos los ricos en un sólo costal es tan egoísta como los ejemplos que mencioné líneas atrás. Hay personas, muchas personas, que hicieron riqueza con mucho esfuerzo, sacrificio y dedicación. Que, a partir de sus precarias situaciones, lograron salir adelante. Ejemplos hay muchos y ahondar en lo que significa hacer empresa en el Perú (con todos los costos - morales y económicos - que eso implica) sería redundante. Todos sabemos lo que cuesta surgir bajo un gobierno esquivo. El país es desigual, sí, pero, ¿acaso la solución es emparejar todo hacia abajo?, ¿el pobre dejará de ser pobre porque el rico caiga en la miseria?

Hay dos fuerzas que llevarán a cabo la "igualdad" que promete Humala, lógicamente son fuerzas que van en sentido contrario, una que lleva hacia abajo y otra que lleva hacia "arriba". La fuerza que lleva hacia abajo tiene nombre propio: expropiación. A partir de un virtual gobierno humalista, todos los sectores claves de la industria peruana, llámese aduanas, centros de exportación e importación, PYMES, banca, bienes inmuebles, entre otros, serán "NACIONALIZADOS" (de ahí que piense que eso del "nacionalismo" es una  de las peores estafas del momento), es decir, pasarán al poder del gobierno "nacionalista", para su utilización según los intereses del presidente. Esto hará que se termine esa especie de "sub-gobierno" ejercido por los altos poderes empresariales, en otras palabras, se acabaría la explotación, ¿les suena bien?

Para serles franco, si ahora estoy desempleado es, en gran medida, porque siempre tuve problemas con mis jefes y "superiores" acerca de la poca valoración que le daban a mi trabajo. No me dejaba mandonear, humillar y explotar; por eso nunca encajé bien en ningún empleo y nadie mejor que yo, un rebelde con causa pero sin oficio ni beneficio, para estar de acuerdo con tan arbitraria medida, que terminará por hundir a aquellos que me pisotearon sin piedad durante varios años de mi vida laboral. Pero aún así, no me parece justo.

¿Es solución para la explotación la simple desaparición de la industria privada?, en ustedes estará la mejor respuesta, yo pienso que no. Sin embargo en un hipotético gobierno "nacionalista", esto sería lo que pasaría, entonces, supuestamente, los pobres y desempleados veríamos con ojos morbosos cómo se hunden aquellos burgueses, burócratas, pitucos y adinerados empresarios. Claro, será un placer, ¿verdad?, pero al mirar nuestro alrededor todo sería lo mismo. Estaríamos sin empleo, sin dinero, sin propiedades. Ajá, ahí entrará a tallar la segunda fuerza, vale decir, la que va hacia "arriba".

Y lo pongo entre comillas porque es un "arriba" engañoso, un "arriba" que no nos pondrá en el lugar que dejaron los que antes nos explotaban como a esclavos, sino más bien nos pondría en un lugar más parecido a una jaula de mascotas. Los gobiernos "nacionalistas" sacian las exigencias del pueblo con alimentos, salud y educación, gratuitos. Esto quiere decir que si elegimos no trabajar y quedarnos siempre en nuestro sitio, un camión vendrá con cierta regularidad a nuestro barrio para dejarnos víveres (vayan saboreando la leche Ency), los hospitales nos atenderán (probablemente peor que el seguro social actual) sin pagar un centavo y, como tampoco existirían los colegios caros (sólo para ricos), se pondrán de moda nuevamente las Grandes Unidades Escolares, donde ricachones, pobres, gringuitos, cholitos y negritos estudiaremos todos juntos, sentándonos tres en carpetas de a dos (y acentuar el racismo, clasismo y crear aún más conflicto en nuestros inocentes hijos). Claro, igualdad, señores. ¿Querían un Perú con igualdad?, ahí lo tienen.

La "igualdad negativa" nos llevará al letargo como nación, años de atraso irrecuperables, daños irreparables que volverán a hacer que nuestro país retroceda y volvamos a feroces épocas en las cuales nadie podía decir lo que pensaba sin recibir al menos una amenaza o un pan menos para la cena.

Pregunta maliciosa: si la riqueza expropiada no será para nosotros, entonces, ¿para quién será?
Pregunta inocente: ¿y si en lugar de pensar en una igualdad hacia abajo, pensamos en una hacia arriba?

No nos dejemos engañar por promesas de doble moral. Está bien, todos estamos hartos, hay exclusión, hay desigualdad, explotación, pobreza y sobre todo mucha corrupción en nuestra política, pero recuerden que la cura puede resultar peor que la enfermedad, que la solución de nuestros males no es la cuasi-mágica desaparición de todo, sino pensar como país y buscar métodos de gobierno que nos lleven a mejor recaudo. Lo sé, no es fácil lograr que todos pensemos igual, pero despertar y tomar consciencia, sin dejarnos llevar por envidias ni resentimientos, siempre será un buen comienzo.

Sé que Keiko y su neo-fujimorismo no son una gran opción, pero al menos dentro de 5 años tendremos una oportunidad más de escoger un camino mejor para nuestra amada patria. Con Humala, simplemente no habrán más oportunidades.

Hoy no voy a mentir, quiero ir hacia arriba y no que todos vengan hacia abajo.

lunes, 11 de abril de 2011

Segunda vuelta ... o quizás la última

¿El final de una era?

Nuestros dedos medios, aún manchados de tinta ideleble, confirman que ya cumplimos con nuestro deber de ciudadanos. Hemos asistido a colegios, institutos, universidades y demás edificaciones, a realizar lo que algunos periodistas llaman: "la fiesta de la democracia". Parece mentira que muchos hayan utilizado un medio demócrata para ponerle fin a la propia democracia. Como matar a Cristo clavándole una cruz, o al diablo clavándole su propio trinche. Pero, al parecer, así fue.

Disculpen, los optimistas, por estas líneas atiborradas de pesimismo y mal humor, pero creo firmemente que el día de ayer, domingo 10 de abril del año 2011, el Perú ha vuelto a perder lo que tanto trabajo costó recuperar en años anteriores: La libertad de elegir. A partir de julio de este mismo año, peruanos y peruanas no sólo verán un presidente (o presidenta) llegar al Palacio de Gobierno. También verán, entre fuegos artificiales, quizás algo de cerveza y risas cachosas, esfumarse la única luz de esperanza de un país sumergido en la polarización social, en la ignorancia y en la angustia. Era así. Lo mejor, lo único bueno, lo menos malo (o como quieran llamarlo) de vivir en esta nación, era que podíamos elegir a las personas que nos gobernaban, así como también las actividades que deseábamos realizar para "progresar". Podíamos elegir entre trabajar por un sueldo miserable toda nuestra vida, o estudiar para que eso mejore. Podíamos decidir seguir en nuestra patria, hacer un negocio, que con todo y su burocracia siempre era probable hacerlo realidad. Podíamos tener algo nuestro, aunque eso costara mucho esfuerzo y sacrificio. Pero, disculpen otra vez, señores optimistas, pienso que ayer gozamos, por última vez, de nuestros libres derechos de elección. O perdonen ustedes, aún queda una farsa de libertad, una elección de junio, algo que nos va a asegurar diversas formas de perder nuestras identidades. Empecemos a pensar en qué debemos elegir. O enfrentar el cáncer, o enfrentar el SIDA.

Nos espera elegir entre dos caminos claramente definidos. Vamos a comenzar por el que me parece "el menos malo".

En el post anterior escribí sintéticamente sobre Keiko Sofía Fujimori y sus supuestas ganas de seguir un camino trazado hace más de 15 años por su padre, Alberto. Sigo pensando que un puesto como el de Presidente de la República, sería algo así como una enorme prenda de vestir que sobraría en extremo las, de por sí voluminosas, medidas de la, por ahora, candidata. La inexperiencia política es el factor en contra más mordaz; los que estén a favor de su gestión me podrían decir que experiencia es lo que le sobra, ya que desde adolescente fue testigo de las mil y un hazañas de su padre por mantenerse en el poder. Y sí, he de admitir que ha heredado la maña política del ex-mandatario, mas eso no implica que sea su "versión mejorada" o algo por el estilo. Sigue habiendo inexperiencia por su nula participación en el Congreso de la República, donde nunca sobresalió con algún proyecto beneficioso para el pueblo que la eligió. Entonces podemos deducir que no sólo es inexperiencia, también se trata de incapacidad, algo incluso peor que lo primero. Sin embargo, queda claro que, de llegar a ganar la segunda vuelta, Keiko Fujimori tendrá en su padre a su mayor y más importante consejero, más allá de que esté en prisión (si es que acaso la heredera de los Fujimori no se atreve a modificar las leyes que mantienen a su progenitor tras las rejas). Dicho esto, pasamos a otro complicado y, además, tenebroso factor en contra.

No podemos negar que de 1990 a 1995, durante el primer gobierno de Alberto Fujimori, hubo dos grandes cambios que se dieron uno tras otro y que resultaron ser las dos puntas de una misma espada (japonesa). La eliminación (¿definitiva?) del terrorismo en 1992, con la captura de Abimael Guzmán; un mal que venía afectando a nuestro país desde sus raíces y que tenía ya varios años de arraigo, y con ellos miles de litros de sangre derramados, sobre todo en los pueblos más humildes del interior. El autogolpe de abril de 1993, fue el segundo de esos grandes acontecimientos que remecieron el ambiente político del país. Ver militares y policías circundando el Congreso de la República, sin dejar pasar a los que ahí laboraban, fue la postal final de una decisión radical, autoritaria y por demás antiheróica, aunque no podemos negar algunos beneficios que se vieron mejor tiempo después, cuando por lo menos en un área de nuestra administración nacional no había 'comechado' alguno. Sin embargo dicha reforma, la cual terminó en la formulación de la entonces nueva Constitución Política del Perú, terminó favoreciendo la reelección presidencial, aunque todo esto bien sustentado por un Referéndum, demostrando una vez más que las leyes fueron hechas para sacar provecho de las mismas, favoreciendo a otras.

El país había encontrado estabilidad económica y social, tanto así que ni nuestro más reconocido diplomático, Javier Pérez de Cuellar, pudo contra los resultados finales del primer gobierno fujimorista, perdiendo las elecciones y dando lugar al segundo periodo gubernamental de "Cambio 90 - Nueva Mayoría" (antiguo nombre de lo que ahora es llamado "Fuerza 2011"). En 1995 comienza la parte más sombría del fujimorismo, una historia que Keiko también carga en sus espaldas y que es el segundo factor más puntiagudo que tiene en su contra. Alberto Fujimori inició una dictadura asolapada, empezando por comprar medios de comunicación. Se pusieron de moda los famosos "transfugas", entes políticos que pregonaban una ideología falsa, la cual era intercambiable camaleónicamente, según el "color" de su entorno, y por supuesto en función de más de unas cuantas monedas. La corrupción había llegado a niveles insospechados; la justicia era un producto que se vendía en las calles y no había quién salve esta situación. La única esperanza de la población era esperar pacientemente a que se terminara ese abrupto y desatinado segundo gobierno fujimorista y aguardar por una mejor alternativa, la cual se dibujaba tras la andina, rebelde y comunal figura de Alejandro Toledo.

Para entonces ya se hablaba de Montesinos y su insensible asesoramiento presidencial. Cortesía de Fernando "Popy" Olivera, habían salido a la luz escabrosos videos del popular "doc" transando con diversos personajes famosos de la política y de los medios de comunicación, para eclipsar lo que se avecinaba, la perpetuación del poder fuji-montesinista. Una nueva reelección se aproximaba y parecía que nadie la podía detener. Finalmente, tras la célebre "Marcha de los 4 Suyos", se pudo evitar la prolongación de la dictadura. Fujimori y Montesinos se convirtieron en prófugos de la justicia, manchando para siempre el nombre de lo que pudo ser una gloriosa ideología política. Valentín Paniagua (Q.E.P.D.) tomó el poder momentáneamente, se convocaron a nuevas elecciones y el pueblo eligió a Alejandro Toledo como nuevo mandatario. Lo demás es historia conocida. Keiko trató de mantener limpias las creencias del fujimorismo, quedándose en el Perú para representar a su padre en todas las investigaciones pertinentes. El partido había perdido fuerza, pero ella no, quizás guiada por su padre, quien se resignaba a perder hasta el último ápice de poder que le quedaba en el Perú.

Tras 10 años de campañas (que incluyen la elección y posterior gestión de Keiko en el restaurado Congreso de la República), la hija del ex-dictador se lanza a la presidencia de este nuevo periodo, con el cliché de "heredera absoluta del fujimorismo". En principio, una amenaza no considerada como "potencialmente peligrosa" por Toledo, PPK y los demás, pero que terminó ocupando ese honroso segundo lugar que ahora le permite disputar el mancillado sillón presidencial con Ollanta Humala.

Elegir a Keiko Fujimori es elegir el espíritu puro del fujimorismo. Un espíritu que tuvo unas de cal y otras de arena, que por momentos pecó de radical y que, poniéndolo en un plano "Star wars", tuvo la desdicha de dejarse llevar por el "lado oscuro de la fuerza", algo que no es justificación aunque sí explicación del porqué de los cambios sustanciales de un gobierno a otro. Aunque sigo pensando que lo que hará Keiko, será perpetuar las últimas eneseñanzas de su padre, es decir, una dictadura "diplomática" que nos privará de muchas libertades. En ella está demostrar que, aunque alumna de su maestro, puede aplicar lo mejor de su aprendizaje en nuevos teoremas, más adecuados para la actual coyuntura del país y con mejores proyecciones, para al menos no desviar el nuestro sostenido crecimiento socio-económico.

El otro camino a elegir creo que está bastante claro. A diferencia de Fidel, Chávez y Evo, Ollanta Humala NO nos ha engañado. Nos ha dicho con la mayor de las conchas, y además escribiéndolo en su plan de gobierno, que de salir elegido nos espera una dictadura militarista, algo que nuestro país ya ha vivido en años anteriores, con resultados realmente catastróficos. Por eso no me creo el cuento de "la ignorancia del pueblo", al menos no en su totalidad. Es cierto que hay personas fáciles de influenciar en sectores apartados de lo urbano, quienes son, además, las primeras víctimas de lides políticas por obtener sus favorables votos. Sin embargo, con el pasar de los años, engañar al pueblo tendría que ser cada vez más difícil, gracias a la expansión de los medios de comunicación, que ahora son más fáciles de obtener y utilizar, entre ellos el más poderoso siempre es la Internet.

Entonces, ¿si no es mera ignorancia, cómo explicar lo que está sucediendo con los millones de peruanos que depositaron y depositarán su confianza en el candidato de Hugo Chávez?, pues es muy simple, la explicación tiene nombre y apellido: Resentimiento Social. Algo que ya traspasó los límites de la razón. Algo que hace que creamos más en el que nos dice que la política es una mierda, que en quien nos dice que aún hay esperanza y nos demuestra con hechos que "todavía se puede". Algo que hace que confiemos más en quien nos dice que todo debe ser destruído para crear algo nuevo, que en quien nos dice que aún sobre lo malhecho se pueden hacer mejoras. Algo, señores, que hace que pensemos que incluso nuestra libertad es precio a pagar por la supuesta erradicación definitiva de la clase política corrupta.

Los países latinoamericanos lucen hartos de todo y eso lo saben bien los dictadores. Saben que ese hartazgo es su mejor arma y en muchos casos utilizaron esa arma con inteligencia, como una efectiva carnada para sus inmensas trampas. Lo más increíble resulta ser que, en este caso (Perú), el dictador no necesitó carnadas para ganarse la aprobación de la mayoría. Estaba claro que su extensa y tenaz campaña presidencial no podía ser financiada por un militar retirado que recibe, supuestamente, una pensión inferior a los 3 mil soles. Los medios de prensa se mataron diciéndonos y re-diciéndonos, con pruebas y todo, que era Hugo Chávez el principal financista de esta candidatura, obviamente por intereses propios que nada tienen que ver con los del hermano pueblo de Venezuela, y mucho menos con los del pueblo peruano. Que de "nacionalista" Humala no tiene ni un pelo, puesto que entraría en el poder debiéndole favores a personajes ajenos al país. Finalmente, Humala aceptó que contrató a Joao Santana, un especialista brasilero en Marketing Político, famoso por cambiar imágenes generalizadas como por arte de magia, y que además habría sido financiado por otro personaje ajeno al Perú, Ignacio "Lula" Da Silva, quien también tendría intereses nada sanos en nuestras tierras. Pues bien, esa información llegó y salió por todos lados, por lo que creo que sólo una ínfima parte de nuestros compatriotas no están enterados, es decir, siguen pensando que Humala financió su campaña con capital nacional y no extranjero. ¿Y los demás?

Los demás se reparten en tres sectores: los que creen que la prensa está coludida con la actual corrupción del país y dan información falsa para evitar que llegue el "salvador" dictatorial. Los que creen que, aún con esos financiamientos extranjeros, Ollanta no sacrificará recursos sustanciales de nuestra patria para pagar sus inmensas deudas. Y, finalmente, el sector más preocupante y que, creo yo, es el de mayor arraigo: los que creen que sólo una dictadura de corte militarista puede salvarnos de las espinas de la corrupción, es decir, los que piensan que este país necesita alguien "de mano dura", extremadamente radical, que sea capaz de mantenernos vivos y sin necesidades dentro de una enorme burbuja, a cambio de nuestra propia libertad.

Por lo tanto, decir que, de llegar al poder, Humala hará lo mismo que Chávez (estatizar la industria, medios de comunicación, reformar leyes para favorecer su perpetuidad en el poder, etc.) está demás. Creo que eso ya lo sabemos todos. Así mismo, decir que Keiko puede generar autogolpes, cambiar Constituciones, disolver Congresos y coludirse con la inteligencia militar para evitar sublevaciones, también estaría demás. Los dos candidatos que llegan a esta segunda vuelta electoral tienen las cosas más que claras. Está en nuestro derecho (por ahora), elegir cuál de estos males será el menor para nuestro país. Un país que, pese a todo, ha podido mantener su crecimiento. Sí, con exclusión y todo, pero para solucionar la exclusión y la centralización, una dictadura jamás ha sido ni será solución. Ejemplos hay muchos, sólo hay que ver, sentir y leer, mientras podamos.

Así es, señores, "disfruten" esta segunda vuelta, porque puede ser la última.

viernes, 25 de marzo de 2011

El orgullo de estar indeciso

¿A quién dibujaré?

El tema del momento es el cotejo electoral. El circo mediático de moda. Los "candidiotas" hacen de todo para ganar tu voto. ¿A quién se lo darás?, ¿ya te decidiste?, yo no, y lo digo con orgullo. Y es que en estos tiempos en los cuales ya se sabe todo de todo (gracias al Internet, mayoritariamente), nadie tendría que caer como pescado en las redes de la mentira. Analicemos un poco a los candidatos, quizás ayude en algo leer esta opinión, aunque, siempre advierto, jamás seré objetivo en este blog.


Ok, todos dicen "PPK" por aquí, "PPK" por allá. Que es el candidato idóneo para ocupar un puesto que, a lo largo de los años, ha albergado a diversos especímenes de corruptos, malnacidos, excecrables ladrones de guante blanco, bufones que elegimos nosotros mismos y de los que ya no vale la pena soltar una gota de bilis. Pero, ¿realmente el señor Pedro Pablo Kuczynski está exonerado de lo que llamamos "rabo de paja"?, obviemos lo de su nacionalidad, ya que eso para mí es una tontería. Si Fujimori se hubiera ido de Palacio luego de sus primeros 5 años de gobierno, estaríamos hablando de un mandato exitoso y nadie hubiera tocado el tema de su nacionalidad japonesa. La verdad es que si el presidente va a tener una buena gestión, la nacionalidad pasará siempre a un segundo plano. Pero así es, hasta el más pintado de los candidatos tiene su historial. No daré muchos detalles pero de que he escuchado y leído cosas, pues sí, incluyendo una en particular que creo al 100%, donde también está implicado uno de los mentores de PPK, Carlos Rodríguez Pastor (Q.E.P.D.), forjador de lo que ahora es el cuasi imperial Grupo Interbank. Sin embargo, al margen de que todos los candidatos hayan tenido su "escapadita", si dudo de PPK es más que todo porque no me convence. Tan sencillo como eso. Cuando lo escucho hablar siento que se va de la tierra a las estrellas antes de dar una respuesta concreta. En el trayecto de ese viaje personal, el candidato suelta sonrisas que encandilarían a cualquier ciudadano. Sonrisas pícaras que lo están ayudando bastante, ya que, no olvidemos, en nuestro país la gente vota, literalmente, por gusto. Pero me cuesta creer que una persona tan capaz no sepa responder con simpleza a preguntas tan básicas como: "¿Cómo planea generar más trabajo?". A eso tendría que agregarle la extrema lentitud con la que habla y suelta de a pocos las sílabas de sus palabras. ¿No les parece desesperante?, es como para volverse loco si es que antes no te quedaste dormido. No veo seguro a Kuczynski. No veo esa seguridad que sí tiene García, hasta el mismo Toledo. Y en esto de la política lo principal es ser concreto. Decir las cosas como son y, sobre todo, tener harta maña para salir ileso de ataques, críticas y conflictos internacionales. Recuerden lo que se viene con Chile.

Escondidos están los que le darán su voto al cambio radical que, de seguro, hará Ollanta Humala. Un cambio radical que no por su condición de "radical" tiene que ser el cambio indicado. Todos sabemos que darle el voto a Humala es dárselo a Chávez y a su imperio petrolero. Se sabe también que, de salir elegido, nos convertiremos en el nuevo Bolivia. Y si de a pocos nos hemos estado escapando de la profunda mediocridad de ese país vecino, tener a un nuevo Evo Morales en nuestro país hará que Bolivia y Perú no sean países hermanos, sino gemelos, casi siameses. Ahora, lejos de que sepamos cuál sería el destino del país si Humala llega al poder, hay que reconocer que como político ha mejorado muchísimo. Que Chávez se ha preocupado por cambiar el discurso que sí sirvió en Venezuela y Bolivia, pero que, en nuestro país, no resultó. No nos gustan los mandones. Odiamos recibir órdenes así por así. Somos más rebeldes de lo que pensamos. Por eso cambió el discurso y ahora vemos a un Ollanta absolutamente tranquilo, pacífico. Con la paciencia de un vendedor de seguros. Hablando con palabras técnicas, precisas y sin levantar tanto la mano derecha. Hasta su atuendo ha sufrido cambios. Ya no usa tanto aquel polo "rojito" que desnudaba sus izquierdistas intenciones. Ahora usa ternos finos, aunque la corbata "rojita" quedó como evidencia de un pasado no tan lejano. Sí, Humala ha mejorado como político, como transmisor, pero el mensaje sigue siendo el mismo. Si adoras tu libertad (y con eso no sólo me refiero a la facultad de irte a juerguear los fines de semana y acabar el domingo en el sur, sino también a la facultad de poder elegir tu propio destino, lo que quieres ser y hacer el resto de tu vida), creo que deberías pensar dos, tres o cién veces antes de marcar la "O".

¿Toledo?, sí, debo confesar que le tengo cierta simpatía. Siempre he dicho, sin pelos en la lengua, que si a mí me hubiese tocado gobernar el país, hubiera caído en los mismos arrebatos alcohólicos y sexuales en los que cayó el "cholo". Sé que juntos haríamos una juergaza. Que hablaríamos de muchas cosas interesantes y muchas otras banales. Él hablaría de Lady B. y yo de Leidy G. Nos mataríamos de la risa desmembrando las costumbres "alimeñadas" de la alta sociedad, para luego sumergirnos en el díscolo sabor del whisky. Finalmente, lo vería llorando, lo aseguro, por las cosas que vio en sus primeros años de vida y de las que yo mismo fui testigo en algunos viajes. Sí pues, los niños de provincia siguen pensando que Lima es el paraíso y que en sus ciudades no tienen futuro. Pero ni el mismo Toledo pudo cambiar esa situación de la cual tan hábilmente se colgó para llegar al poder en su pasado gobierno. Como diría mi padre, la razón por la cual el gobierno de la Chacana tuvo al final una nota aprobatoria, es que el "cholo" no gobernó. Se lo dejó todo a su equipo de gobierno, en el cual estaba, hay que decirlo, PPK como Ministro de Economía, el punto más alto y de mayor felicitación de aquel gobierno que se acabó hace ya 5 años. Lo demás fue simplemente diversión. Toledo lo sabe. Quiere volver a Palacio para despedirse, antes que la edad le gane, de los gustitos bohemios que tanto amó mientras "gonernaba". Yo le digo: "ya pues, cholo, no seas goloso". A su favor, puedo decir que no es malintencionado. Es borracho, sí, pero de los buenos. En contra, a Toledo no le interesa la mejora del país, cumpliría no alterando el camino trazado, manteniendo los estándares que hacen que el Perú esté "progresando", pero no hará nada por acelerar ese proceso. En conclusión, Toledo es el continuísmo más puro de estas elecciones.

Keiko Fujimori me resulta la peor opción de estas elecciones. Sí, incluso por debajo de Humala, y eso es mucho decir. Por donde se le vea, la "china" no asegura absolutamente nada. Para los fujimoristas es una gran incógnita, ¿será Keiko capaz de sacar a su padre de prisión?, muchos aseguran que será lo primero que hará, yo no estaría tan seguro. Eso, automáticamente, convertiría su gobierno en una dictadura, lo cual iría contra la mayoría de las bancadas, ya que, recordemos, el fujimorismo hace tiempo que no es mayoría. Habría un revuelo total tanto en el Congreso como en Palacio, y Keiko no parece tener el carácter suficiente como para llevar a cabo algo tan malévolo y atrevido. Puede, sí, pero no sería capaz. Ahora, la otra gran duda de los fujimoristas es, ¿será Keiko una buena continuación del primer gobierno de su padre?, yo aseguro que no. La razón es sencilla: Ella tuvo, como congresista, la oportunidad de proponer, crear y generar reformas mucho más sencillas que las funciones de un Presidente de la República. Y no lo hizo. No fue buena congresista, claro, ¿quién lo ha sido?, pero ella quiere ser Presidente. Se dice que faltó muchísimas veces y no elaboró más de cinco proyectos en sus largos años sentada en el curul. Por otro lado, su crianza se debatió entre la frialdad de su padre y la esquizofrenia de su madre. A eso debemos agregarle las desviaciones de su hermano menor y la indiferencia de su hermana mayor. De eso no puede salir nada "bueno". Keiko debe tener miles de resentimientos guardados en lo profundo de su ser y que intenta, con su apariencia bondadosa estilo Majin Buu, asolapar delante de sus seguidores. Sin embargo está claro que su gobierno no tendría pies ni cabeza, por lo que hasta su mismo partido no la respalda totalmente.

Puedes dar una vuelta por Lima y ver que, aunque cada vez más peligrosa, su aspecto ha mejorado. Ahora hay buses especializados con modernos sistemas de control, capaces de llevarte de Chorrillos a Los Olivos en poco más de una hora. Ahora pasas por la cuadra 10 de la av. Arequipa y puedes ver unos coloridos chorros de agua gigantescos, yendo hacia las alturas. Ahora vas al centro y lo ves todo iluminado. Ahora el habitante de un AA. HH. ubicado en lo alto de un cerro, puede subir a su hogar más rápido y fácil, gracias a las "escaleras solidarias". Ahora curarse es menos caro, gracias a los "hospitales de la solidaridad". Sí pues, Lima está mejor, más bonita, o debería decir, menos fea. Pero, entonces, ¿por qué no votaré por Luis Castañeda?, porque eso sí, estoy indeciso al no saber por quién votar, pero sé perfectamente por quién no. Castañeda está en esa lista. Muy fácil, no sólo hay que pedir obras, también hay que ver de dónde se sacan los fondos. Claro, porque si un choro roba celulares para hacer capital y hacer su propia tienda, para luego ofrecerte un nuevo celular, no creo que te guste mucho, ¿o sí?, no creo que digas "oye qué chévere esta tienda, los celulares están súper baratos y hay de todo". Castañeda ha sacado fondos de distintas fuentes. No subestimemos su capacidad para pedir financiamiento, porque realmente es muy bueno. Sobre todo facturando algo para cobrar otra cosa. Pero lo que más me duele, es lo que ha hecho con la gente obligada a trabajar y a formalizarse para ganarse el pan. Por ejemplo, los taxistas. ¿Es posible que un chofer de taxi pague más SOAT que alguien que no usa su auto para ganarse la vida?, simplemente absurdo. Los comerciantes de los mercados mayoristas triplicaron los pagos para no ser desalojados, muchos no pudieron y se fueron, ¿a eso le llamamos orden?, limpiar las calles porque sí, no es mejorar la capital, sino dejar gente sin trabajo por un tema estético. Claro, quien pase por ahí dirá: "qué buen alcalde fue Castañeda", pero el que se quedó sin trabajo debe seguir pensando en qué darle de comer a sus hijos. Digo yo, si Castañeda robó de los presupuestos, ¿por qué le sigue robando a los pobres?; su eslogan es "lo que hice por Lima, lo haré por el Perú", cambiaría un poco ese eslogan para convertirlo en pregunta: "si tanto robaste siendo alcalde, ¿cuánto robarás siendo presidente?".

Hay más candidatos, pero, por más que algunos tengan ideas interesantes, no hay nada que puedan hacer para cambiar el rumbo de las cosas. Hoy en día, Toledo, PPK, Humala, Keiko y Castañeda, son los 5 nombres que decidirán el futuro de este país en los próximos 5 años. Al cierre de este post (asu, mismo reportero, ja) la última encuesta de Datum da los siguientes resultados: Toledo con 19.4%, Humala con 17.6%, Kuczynski con 17.5%, Fujimori con 16.1% y Castañeda con 15.5%. O sea, esto está que quema.

Con todo lo que he expuesto demás está decir que estoy orgulloso de estar indeciso. Que no me da la más mínima vergüenza de decir que no sé por quién votar, faltando tan poquito para el 10 de Abril. Sigo pensando en hacer lo que hice en las elecciones municipales, cuando mi dibujo de Goku con la camiseta de Alianza debió haber sido la sensación de esa tarde. Ahora quizás haga caso a una sugerencia pasada, podría ser Vegeta con el brazalete de SNM.

Este 10, hagan un voto inteligente, y si nadie les convence, entonces no voten por nadie. No hagan caso a los que dicen que votar viciado es irresponsable. A mí más irresponsable me parecería darle mi voto a alguien que no me convence.

Basta de votar por el mal menor.
Por cierto, sigo aceptando sugerencias.
Una página de recomendación:  http://www.votoinformado.pe/

martes, 22 de marzo de 2011

Golpe al centro

Una ola gigante se lleva miles de embarcaciones y modernos automóviles, ¿necesitamos más pruebas de que para la Naturaleza somos nada?

La Madre Tierra se caga en lo que construímos, en lo que, con tanto orgullo, llamamos "modernidad". Se caga en nuestra dizque evolución, en nuestro dizque crecimiento. Que diversas plantas nucleares estén ahora a punto de provocar un cataclismo mundial, es algo que la Naturaleza usa como lección. Japón es, supuestamente, el país mejor preparado para jugar a ser Dios. Entonces, ¿qué pasó?, en un abrir y cerrar de ojos podemos desaparecer de este planeta sin dejar rastro. La Tierra se quedaría desolada, a la espera de que una especie de vedad PENSANTE vuelva a dominar, pero esta vez con respeto. ¿Qué más pruebas queremos?, todos hablan de que es una tragedia, de que muchas personas han muerto, de que muchos se han quedado sin nada. Sin menospreciar ese inmenso daño que en definitiva nadie querría recibir, ¿quién habla de las razones?, ¿placas tectónicas?, ¿de que es normal que haya movimiento sísmico en los archipiélagos?, pamplinas, la Tierra está reaccionando.

Está reaccionando por las estupideces que hacemos. Porque no sabemos usar un condón. Porque no respetamos el verdadero valor de los recursos. Porque para ponerle valor a los recursos se creó esa absurda tontería llamada "dinero". ¿El planeta vale dinero?, me pregunto, si la Tierra tuviera la facultad de negociar, sí, esa facultad que tanto valoramos los humanos, ¿en cuánto se valoraría?, ¿cuánto dinero pediría el planeta para que deje de sacudirse, generando tantas muertes?, seguramente un capitalista enfermizo estaría pensando en persuadir a las fuerzas de la naturaleza, pero lamentablemente esos dioses no entran en esas idioteces. Ellos actúan con sabiduría, y lo más probable es que estén enojados, muy enojados. Desquitarse con Japón no fue casualidad. Para nadie es secreto que son los japoneses los que mejor han sabido explotar los recursos de la Tierra, siempre con su "impecable disciplina", con esa imagen intocable de que son "full chamba" y "full modernidad". Patrañas. Los asiáticos crean máquinas para desangrar al planeta, los europeos las compran, los árabes las compran, los gringos las copian. Si la Tierra dio el golpe en Japón sabe porqué lo hizo. Quizo atacar la matriz de todo, pero eso no quiere decir que los demás estemos libres.

Cada vez hay fenomenos naturales destructivos con más frecuencia. Dejemos de pensar que se trata de simple "naturaleza". La Tierra es un ser vivo y actúa por instintos, al igual que nosotros, cualquier animal o planta. Lo que debemos hacer NO es tomar consciencia. Ese discurso atiborrado de demagogia es el que nos sigue hundiendo. ¿De qué vale la consciencia?, para la Tierra eso da lo mismo. Seas consciente o no, con un terremoto de 9 grados morirás hagas lo que hagas. Lo que se necesita es acción. Las comunidades ecologistas del mundo ya se han puesto las pilas, pero eso no será suficiente si sólo se trata de un ínfimo porcentaje de la población del planeta. Por último, si no te da la gana de entrar a un grupo que defiende los derechos de la Tierra, puedes ayudar con cosas muy simples, ¿qué te cuesta tirar un papel que ya usaste a la basura?, ¿qué te cuesta juntar las ya gastadas pilas de tu control remoto y botarlas en un tacho especialmente diseñado para esos productos, ubicado en cualquier supermercado?, ¿qué te cuesta no ensuciar las playas donde tú mismo te bañas?, recuerden que la Tierra es la madre de todos, y ESO, no es demagogia. Nos dio todo para vivir y ahora, miren, hasta nos castiga por hacer cosas malas.

¿Qué te cuesta ser bueno con tu MADRE?

miércoles, 2 de marzo de 2011

"Qué pena tu vida"

La web aguanta todo

Acabo de ver una hilarante y a la vez destructiva película chilena. Hilarante porque me hizo reír al menos 50 minutos de los 90 (aproximadamente) que dura el largometraje. Destructiva porque, al menos en mi caso, hubo momentos en los cuales me vi más "Javier" que nunca. ¿En sus arrebatos obsesivos?, no tanto, pero sí en su manera absurda, casi inocente de complicarse la vida, por el simple hecho de no saber expresar lo que siente.

Si por alguna razón escribo este blog, tiene que ser por la casi incapacidad que tengo para decir las cosas, floridamente, con mi boca. De mi hocico sale veneno disfrazado de lisura, sátira, sorna y por supuesto una buena dosis de ofensa. No es poco usual que mucha gente piense que soy un misántropo porque desde la primera vez que hablaron conmigo dije cosas que no querían escuchar y de la manera en la que no las querían escuchar. Acepto esas acusaciones que me catalogan de "tosco" al momento de hablar, y por eso Javier se convirtió en mi espejo en varios momentos de la película. El otro aspecto que podemos compartir es algo que me resulta alarmante pero que creo tiene que ver mucho con lo que les pasa a todos en algún momento: el hecho de seguir a los que nos rechazan y rechazar a los que nos siguen.

Javier vivía enamorado de su ex, con la cual quería regresar. Sofía ya tenía un nuevo novio y por lo tanto una reconciliación con Javier era imposible. Esa necesidad de tener lo que no se puede, lo que muchos llaman "obsesión", hacía que el joven santiaguino de 29 años (hasta en la edad estamos casi por ahí) no tuviera ojos para otras personas a quienes les importaba su bienestar, incluyendo a su mejor amiga, la simpática Ángela, quien era por lo general su paño de lágrimas y su consuelo eterno cuando de rescates emocionales se trataba.

Es increíble lo injusto que es todo esto de las relaciones. Quien realmente quiere estar contigo sufre los embates de tu indeferencia, mientras que tú prefieres ir por la persona que es indiferente contigo. A su vez, aquella persona podría estar también dejando de lado a otras personas que están interesadas en tenerla como compañero (a). Insisto, ¡QUÉ INJUSTO!, no digo que tengamos que estar con todas las personas que por lo menos insinúen cierto interés hacia nosotros, pero cortar esa cadena obsesiva no sería un mal comienzo.

Otro de los aspectos que más interesantes del film, es la manera cómo se reflejan las relaciones de hoy, bien complementadas o quizás mal guiadas por las redes sociales, llámese Facebook o Twitter. Ahora es más difícil acabar una relación, porque tienes que darte el trabajo de sacar todas las fotos que colgaste en la web, en las cuales salías de la mano, dándote besos, en algún viaje o aniversario. También tendrás que pensar en cambiar ese horroroso cliché que, con instinto casi asesino, las redes sociales te invitan a publicar: "Estado sentimental". Nos dan varias opciones, soltero, con relación abierta, "es complicado" (¿¿es complicado??, ¿qué diablos querrá decir eso?, pero he visto que mucha gente lo pone), en una relación, casado, divorciado, separado y hasta "viudo". Justamente Javier dio click en esa última opción cuando trató de decirle a todo el mundo que ya había terminado con Sofía, y créanme que fue el momento más "freak" de la pela; no tanto porque me dio risa, sino que hasta me asustó, al darme cuenta de que ahora todos podemos hacer lo que queramos en la web, decir que somos lo que no somos y ocultar lo que realmente somos por simples conveniencias ególatras. Y creo que esa vendría ser la palabra que define todo: egolatría.

Las redes sociales existen porque somos ególatras, todos lo somos, en variables medidas, obviamente, pero no me van a negar que siempre estamos pendientes de los comentarios sobre tal o cual foto, sobre tal o cual publicación, videíto colgado, cancioncita dedicada o cosas así. Los creadores de las redes sociales notaron esa necesidad de los seres (mayormente) citadinos de hurgar las vidas de los demás. Entonces a alguien se le prendió el foquito: ¿hurgarías en la vida de un extraño con la condición de que tu vida también pueda ser hurgada?, creo que ya tienen la respuesta. Millones de millones de personas usan Facebook, Twitter y Hi5 (que aunque esté pasando de moda no deja de tener gran cantidad de usuarios). Y volviendo a "Qué pena tu vida", cuando a Javier se le ocurrió expresar su soltería en las redes sociales, recurrió al estado de "viudo" y empezó una loca búsqueda de placer sexual, en la cual se topó con diversas situaciones bastante cotidianas, con las que muchos podríamos sentirnos identificados. ¿Conclusión?, si quieres hacer algo, hazlo y no te preocupes en demostrarlo. De esa manera, si es que no te liga, nadie se dará cuenta y pasarás desapercibido. Pero con esto de las redes sociales, ¿alguien puede?, si ahora un simple "tag" puede acabar con tu "buena imagen" de niño santo, hacer que pierdas empleos o hasta deshacer matrimonios. De verdad está para pensarlo.

Hace poco tiempo una amiga me hizo una crítica con su mejor intención. Para no hacerla tan larga, lo resumiré de la siguiente manera: me dijo que ve demasiado fanatismo en mi Facebook, sea por Alianza Lima, por los Animes o por esas cosas, pero mayoritariamente la blanquiazul es la que ocupa siempre mis primeras planas. Me dijo, además, que eso deja entrever que soy un fanático loco, de esos que son capaces de pegarle a un hincha de cualquier otro equipo, en especial de la "U". Y por lo tanto hasta sentía cierto temor de que en realidad no sea más que un pandillero de red social, o como se les llama ahora, "maleantes de Facebook". Cuando me dijo eso, por un lado me sentí preocupado, pero al poco rato me sentí aliviado. Yo sé muy bien lo que soy y suponía que ella también lo sabía, total, pensaba que para ser su amigo necesitaba pasar ciertas pruebas que ya había pasado. Tranquilamente pude haberle dicho que cada quien hace con su Facebook lo que quiere, pero no se trata de algo tan sencillo. Ya tenemos un muy buen tiempo de amistad, claro, tampoco es que seamos casi hermanos, pero creo que esas primeras pruebas (las intrínsecas, las de comprobar si una persona es cuerda o maleada antes de entablar una amistad) ya las pasamos hace rato. Por eso me sorprendió su crítica. Y aquí enlazo el tema. Para mí una red social no debería decir quién realmente eres. Y por supuesto tampoco debería creerse todo lo que se ve. Yo soy muy hincha de Alianza, pero no es lo único que soy. Hay más que eso en mí, supongo, y no verlo por una red social no implica que no exista.

Ahora, gracias a la internet, podemos ser lo que queramos, sin dar explicaciones, simplemente porque así lo decimos y punto. Podemos poner nuestras mejores fotos, aquellas que no dejan ver nuestros más odiosos defectos físicos, o aquellas en las que no salimos comprometidos con alguna indeseable persona (por último, hasta existe el Photoshop). Podemos poner que nuestra ocupación es ser Astrofísico de la NASA, sin necesidad de mostrar un documento que lo compruebe. Hasta podemos publicar una relación con alguien que quizás no exista. Si antes era "el papel", creo que la frase debería cambiar a "la web aguanta todo". La única salvación, quizás, sea ver a las redes sociales como una simple distracción, como un juego de roles en los que un día podemos ser "los buenos" y otros, "los malos". Si empezamos a pensar que la red social es nuestra vida, quizás podamos acabar como Javier y sus locuras.

Y quizás alguien nos pueda decir, con todo el dolor que eso implica: "Qué pena tu vida".

jueves, 10 de febrero de 2011

'Evangelion' y el día de San Valentín

¿La verdadera complementación humana?

Antes de que puedan decir - "¿en qué demonios está pensando este idiota para relacionar dos cosas tan diferentes?" - les digo que he estado viendo, aproximadamente por decimocuarta vez, la serie completa y obra maestra de Hideaki Anno: 'Neon Genesis Evangelion'. Un anime sin parangón en el mundo de las animaciones, que incluso en nuestro "dizque" libertino país, fue prohibido debido a su contenido irreverente y, hasta cierto punto, blasfemo. Sin embargo no me detendré hablando mucho de Dios, ya que cada uno tiene su (respetable) concepto del mismo. El trasfondo de la serie es el llamado "Plan de Complementación Humana". Lo resumiré muy fácil para que los que no sean asiduos a los animes lo entiendan.

El plan consistía en devolver todas las almas y conciencias a su mismo origen, para que, a partir de esa destrucción, se pueda crear un mundo nuevo, con nuevas ideas, en otras palabras: evolución. Para lograr esto se tenían que dar una serie de acontecimientos que no viene al caso mencionarlos, ya que me tomaría todo el post hablar sobre la compleja historia, pero dejémoslo ahí. El ser humano tiene muchos agujeros en el corazón. Nuestra naturaleza está llena de carencias. Por lo tanto, según la historia de 'Evangelion', la única solución era volver todos al lugar de donde vinimos, a esa única y poderosa fuente de energía, para así volver a nacer, ya sin las carencias que cada vez nos vuelven más locos y bajan nuestra autoestima.

Sí, en eso estoy de acuerdo, el mundo está jodido. Cada vez valemos menos, sólo porque los que manejan los hilos de todo, lo dicen así. Y en vísperas del funesto (y otra veces bello) día de San Valentín, me pregunto, ¿somos los mismos humanos capaces de complementarnos los unos a los otros?

La razón por la que buscamos una pareja, más allá de las cosas "lindas" que podría uno decir, es para cubrir los vacíos naturales que tenemos. De ahí que se diga: "ella (él) es mi complemento perfecto". En cierta medida, buscamos la perfección de nuestra existencia mediante otros que tienen la misma necesidad. ¿Para qué engañarnos?, las cosas como son (Sprite). Miente aquel que diga que no necesita de nada o de nadie para ser feliz. Todos lo necesitamos, en menor o mayor medida. Asimismo, si alguien se autoproclama "solitario", no quiere decir que esté conforme sin compañía, sólo que está adaptado a la soledad y punto. No hay solución para esto que se llama "necesidad de sociabilizar", todos en algún momento tendremos que requerir a alguien para que nos escuche o hable, para que nos cuide o para cuidarlo, o para que simplemente esté "ahí" para nosotros.

Lo único real que tenemos es eso, nuestro vacío interno. El cual puede ser pequeño y manejable, o grande y peligroso (en el caso de los que ya padecen de alguna enfermedad sicológica). Llegando el 14 de febrero todos pugnan por salir con alguien con quien, supuestamente, habría más que un simple intento de amistad. Es normal. No hay de qué avergonzarse. Mientras que los que se dicen "solitarios" no harán nada al respecto, no porque no quieran, sino porque sienten que se las pueden apañar ellos solos.

Habiendo dicho todo esto y pensando un poco en la rica sicología de Shinji Ikari (personaje de la serie), me pregunto, ¿cuál es el verdadero concepto del plan de complementación humana?; muy fácil, evitar la soledad. Nadie quiere estar solo, pero sí hay quienes lo logran sin volverse locos. Quedan entonces dos caminos: o consigues a alguien o te adaptas a la soledad sin quebrar tu sistema emocional.

¿Qué decido yo?; quiero pasar el día de San Valentín con alguien, pero si no lo consigo, puedo quedarme en mi habitación, viendo 'Evangelion'.

domingo, 30 de enero de 2011

Conocer a alguien

Yo no buscaba a nadie (lo juro) ...

Eran casi media noche en un bar miraflorino. Entonces la vi. Bailaba como los dioses. Me la presentaron al poco rato y tras un rato más la saqué a bailar. Si les digo que me miraba mentiría. No fue así, aunque muchos se crean con esa virtud de detectar miradas femeninas. Yo para eso soy un gil consumado, entonces prefiero empeñarme en creer que no me miran y que esto de conocer chicas es una lucha constante contra miles de cosas. Al bailar empezamos a conversar. Ya le habían dicho que soy "cantante" (resalten las comillas por favor). Yo le dije que más me considero escribidor que cantante, pero que me defiendo en un karaoke. Luego le dije que es bellísima.

Ella se sonrojó (o al menos eso quiero creer, porque la luz era muy tenue y su piel muy morena) y me dijo "gracias". Yo le dije que soy muy sincero, ¿será eso verdad?, yo creo que sí, porque de verdad es bella y porque de verdad no sé bailar. Cuando le dije que era un tronco me respondió con un - "mentiroso" - que me puso en una situación más que embarazosa. ¿Acaso pensaba que estaba bailando bien?, es que soy tan conchudo que a veces olvido que no llevo más ritmo que un metalero. La canción pedía que ella se volteara y me hiciera movimientos candentes. La verdad yo prefería verla a los ojos y tratar de descubrir si se trataba de "OTRA" chica más que podría pasar por mi vida o si quizás podría sentirme ligado a ella de manera prolongada.

Cuando acabó la canción ella se sentó muy lejos de mí. Clara señal de que nuestra relación no tendría que pasar de esa jocosa charla en la pista de baile. Como ya aprendí (con latigazos de la vida) a aceptar un rechazo elegante, seguí tratando de divertirme junto a los demás. Unos amigos me esperaban en Barranco. Tenía que partir. "Chau amiga", le dije y me largué, con la idea de que no la volvería a ver por lo menos en mucho tiempo.

Meses después vuelvo a verla. Me entero de cosas. La veo bailando como los dioses. Me quedo, como me enseñó Fito, "quieto con el trago en la mano, en un rincón". Esperando alguna señal para volver a llevarla a la pista de baile, que en realidad era la sala de un amigo en común. Me sigo enterando de cosas y decido decirle más verdades. La saco a bailar y empezamos a conversar. La luz de esa sala era menos tenue que la del bar miraflorino, de modo que pude ver mejor sus hermosos ojos. Tiene tanto en la mirada, la verdad no sé qué es, o quizás sea un invento mío para seguir haciendo de esta sencilla chica una verdadera musa. La musa que necesitaba. Finalmente, tras varios intentos fallidos, le dije que quería conocerla. Que quería saber más de ella. La respuesta es una incógnita que hasta ahora no puedo resolver. Un "sí" disfrazado de "no", o tal vez a la inversa. No lo sé. Pero ya tengo su teléfono, ¿no es eso lo que todos dan como "primer paso" para conocer a alguien?

El fin de semana pasado cumplí 28 años, la gravedad ya hace algunos efectos en mí y a veces siento que el pelo se me cae más frecuentemente; sin embargo en este tema de conocer personas siempre seré un inexperto. Es más fácil cuando sabes a qué va la otra persona, y más fácil aún cuando sabes que será muy efímero. Pero paradójicamente el deseo de conocer lo eterno produce un temor inevitable.

¿Será eterna la chica que baila como los dioses?, o quizás sólo estoy exagerando. Como siempre.